R-109M (Р-109м): una radio de campaña soviética   15 comments

Placa identificativa

R-109M de Aleksandrov Radio Works

Hoy día estamos acostumbrados a las comunicaciones inalámbricas: WiFi en casa y en la oficina, y el móvil como ubicua estación de radio personal y portátil en el bolsillo. Imagina ahora que de repente el bonito smartphone que te regalaron las últimas Navidades aumenta su tamaño al de una mochila pequeña, pasa a pesar 14 kilos y le crece una antena de metro y medio; y tiene un aspecto que hace que el mítico Motorola DynaTAC 8000X parezca un Iphone de última generación a su lado. Tu nuevo modelo de “móvil” se llama R-109M y su marca no es Apple o HTC sino Aleksandrov Radio Works. Lo fabricaron durante los años 70 en un lugar llamado Voronezh y en un país llamado Unión Soviética. Miles de soldados rusos sufrieron los rigores de llevarlo a la espalda, junto con el resto de la impedimenta.

Vista frontal de la R-109M

¡Bienvenido al pasado!

La comparación con un teléfono móvil de hoy en día es bastante inexacta, pero da una idea del nivel de avance en materia de comunicaciones y miniaturización en los últimos 40 o 50 años. La R-109M es una radio o transceptor (abreviatura de transmisor-receptor) de campaña soviética pensado para comunicaciones militares entre compañías o batallones. Utiliza frecuencia modulada (FM) en modo simplex (es decir, no puede transmitir y recibir a la vez), con una potencia de salida de 1 watt y que funciona como una unidad de comunicación independiente, esto es, no necesita de una red de estaciones base y antenas fijas para funcionar, como sí lo hace la telefonía móvil.

Sería más preciso compararlo con un walkie-talkie o con una estación de radioaficionado. De hecho, más adelante vamos a ver si sería posible utilizarlo para establecer comunicación con aparatos de radio modernos.

La R-109M forma parte de una familia de radios de campaña compuesta además por los modelos R-105M y R-108M. La única diferencia entre los tres es el rango de frecuencias cubierto por cada modelo; cada rango estaba asignado a un arma diferente. Por lo demás, son idénticas en cuanto a su aspecto.

  • R-105M: 36,0… 46,1 MHz, utilizada por las unidades de infantería.

  • R-108M: 28,0… 36,5 MHz, utilizada por las unidades de artillería.

  • R-109M: 21,5… 28,5 MHz, utilizada por las unidades de artillería antiaérea.

Su aspecto es tosco y primitivo, incluso para la época de la que data este modelo. Como muchos de los aparatos fabricados en la Unión Soviética, su look nos parece ahora retrofuturista o incluso con reminiscencias steampunk. No es extraño que parezca arcaico, ya que el diseño original se remonta a la II Guerra Mundial, cuando los rusos utilizaron radios alemanas capturadas como base para desarrollar sus propios modelos allá por la década de los 50 del siglo pasado. A lo largo de los años fueron evolucionando técnicamente, primero con la serie “D” (con carcasa metálica y notablemente más grande) en los 60, hasta llegar a la serie “M”, última y más avanzada de este tipo de radios, en los 70. Utiliza micro-tubos de vacío y ya incorpora transistores en alguna de sus partes, consiguiendo así la reducción de tamaño respecto de los modelos anteriores.

El voltímetro indica el nivel de carga de las baterías

El voltímetro indica el nivel de carga de las baterías

La radio en sí es una especie de maletín de baquelita con un par de cierres en ambos extremos, y múltiples herrajes y conectores. Al abrir los cierres descubrimos en un lado, el panel de instrumentos, y en otro el compartimento para las baterías. El panel frontal es de lo más analógico que nos podamos imaginar y cuenta con un buen surtido de diales, interruptores, selectores y botones. En la parte superior izquierda un voltímetro nos indicará el nivel de carga de las baterías midiendo el voltaje que suministran: por debajo de un cierto nivel el equipo no funciona correctamente y se han de recargar o sustituir. Siguiendo con la analogía de los móviles, sería el equivalente del icono de la pila que señala cuánta batería nos queda.

Visor del dial del radiotransmisor R-109M

Visor del dial

El resto de componentes sirven para operar con la radio en sus diferentes configuraciones, tipos de antena, etc. Destacan los mandos para la sintonización de la frecuencia, la rueda central que nos permite seleccionarla girándola, y el visor del dial, que es una protuberancia circular de goma un tanto extraña a la izquierda de la rueda. Hay que pegar el ojo a ella para ver, a través de una lente de aumento, el dial en miniatura y sus marcas con las frecuencias. Imagino que con este sistema se consigue mucha mayor precisión a la hora de seleccionar una frecuencia, ya que es una operación totalmente manual.

El operador de la radio se comunica bien a través de un conjunto de auriculares y micrófono, o bien de un accesorio en forma de teléfono, muy chulo y con el que dan ganas de ordenar un buen ataque aéreo cuando lo tienes en la mano 🙂 Uno y otro tienen la misma clavija y se pueden conectar tanto en la parte frontal como en la superior del aparato, donde también hay un conector para poder usar la radio estando ésta cerrada, por ejemplo cuando el operador la lleva a la espalda. En la parte superior está también el enganche para los distintos tipos de antena.

R-109M y UM-2 en estado de revista

R-109M y amplificador UM-2 en estado de revista

1, 2, 3, probando

Cuando me interesé por estos modelos de radiotransmisores soviéticos, busqué específicamente adquirir el modelo R-109M por una razón: su rango de frecuencias cubre el correspondiente a la Banda Ciudadana (CB en sus siglas inglesas: Citizen Band). Tratar de averiguar si es posible establecer comunicación con estaciones de radio modernas y poder dotar de una utilidad práctica al equipo más allá del puro y simple coleccionismo. Apenas conozco nada del mundo de la radio, pero sé que las estaciones modernas utilizan técnicas de modulación con nombres como Single-Side Band (SSB) u otras similares que bien puede que no sean compatibles con este dinosaurio.

Afortunadamente los aficionados al mundo de la transmisión por radio en sus múltiples variantes son legión y cuentan con una larga y sólida historia desde los mismos albores del descubrimiento y uso de las ondas electromagnéticas. Internet no puede ser ajeno a ello y encontraremos abundantes fuentes de información incluso sobre los más raros o antiguos equipos, y acerca de los detalles más específicos.

Lógicamente, lo primero es ver si la radio al menos enciende cuando le suministramos energía; si no es así, difícilmente vamos siquiera a probar si podemos escuchar o hablar con alguien. La R-109M, pensada para el campo de batalla, no tiene enchufe alguno y funciona exclusivamente con baterías húmedas de níquel-cadmio, tipo 2NKP-20U2 (2НКП-20У2) o 2NKP-24M (2НКП-24М). Hacer funcionar estas baterías decentemente tiene su miga y más adelante doy detalles sobre ello. De momento decir que al principio al menos conseguí hacer uso de ellas el tiempo suficiente para hacer las primeras pruebas.

Batería 2НКП-20У2

Batería 2НКП-20У2 de Níquel-Cadmio 2,4V 20Ah.

Así, pude comprobar que, con el voltaje suficiente (entre 4,2V y 5,5V, aproximadamente) la radio enciende, comienza a emitir estática por los auriculares, y podemos hacer intentos de sintonizar con alguna emisora… algo que dentro de un edificio y en una gran ciudad no es tarea fácil y muy posiblemente no tengamos ningún éxito. Aparte de eso, desde la masificación de la telefonía móvil el uso de Banda Ciudadana es cada vez más minoritario. He llegado a captar a veces emisoras de radio comerciales de manera muy tenue, apenas lo suficiente como para identificarlas. Imagino que será debido a algún tipo de “reflejos” o algo similar porque a pesar de funcionar en FM, el rango de frecuencias cubierto por esta radio está bastante alejado de las bandas reservadas para este tipo de difusión.

Por suerte he conseguido prestado un aparato de radioaficionado moderno, de los años 90, Yaesu FT-747GX, una radio bastante potente con 100W de salida (25W en AM) y que, equipado con la antena adecuada, te permite hablar con el otro extremo del mundo (y antes de la TDT, crear interferencias en la televisión de los vecinos). Cubre las frecuencias reservadas para CB, y muchas más. Frente a esto, el mísero watt de salida de la R-109M le hace aparecer como un pariente pobre; pero en fin, aparte de la diferencia de edad están pensadas ambas para circunstancias muy diferentes.

Desde luego es más que suficiente para nuestro objetivo: probar la comunicación entre la radio soviética y un aparato moderno y ver así si podríamos utilizar nuestra vieja R-109M como estación de CB igual que cualquier otra… pero que mola mucho más 😀 Por el momento con poder hacer la transmisión de una habitación a otra nos sirve.

Pues bien: la prueba ha sido positiva… aunque incompleta. Resulta que mientras la radio más antigua funciona en FM, la más moderna tiene múltiples modos de transmisión y modulación… salvo FM, para el que sería necesario acoplar un módulo opcional que ya solo lo encuentras en eBay o similares y te viene saliendo por unos 100€. Definitivamente se nos va del presupuesto.

Aún así, pudimos establecer contacto usando modulación de amplitud (AM) en la Yaesu. Como soy más que novato en estos temas ni siquiera sabía que esto fuese posible ni por qué, pero funciona. No sorprende que, siendo modos de modulación diferentes, la calidad deja mucho que desear y estaría por ver a cuánta distancia se podría mantener esa comunicación. Pero es posible entenderse y, sobre todo, hemos certificado que nuestra camarada soviética está en buena forma y que no es solamente un amasijo de plástico viejo y metal para colocar en una estantería.

Además, esta circunstancia brinda una nueva posibilidad. Si el módulo FM es demasiado caro… ¿por qué no construirlo uno mismo? Un proyecto muy interesante, pero esa es otra historia, y deberá ser contada en otra ocasión 😉

Cargando las pilas

Una vez que sabemos casi con certeza que la radio funciona (a falta de probar con otra que también sea FM) ¿no sería genial hacer alguna escapada campestre para hacer escuchas, o intentar hacer una conexión a larga distancia? Es un transmisor de una potencia bastante baja, 1 watt que con la antena Kulikow omnidireccional de 1,5 metros, nos puede dar un alcance de 6 u 8 kilómetros. Casi cualquier walkie-talkie asequible te puede dar el doble de potencia y cabe en una mano. Afortunadamente, cuento con un amplificador UM-2 (УМ-2) de 1968 “portátil” que se utiliza conjuntamente con esta familia de radios, y no solo eso, si no que se pueden acoplar distintos tipos de antena y con una dipolo direccional de ¡40 metros! que viene también en el pack, ya estamos en condiciones de intentar algo más ambicioso 🙂

Comprobando las baterías

Comprobando las baterías

El principal problema viene, en realidad, de las baterías. Éstas, claro está, no iban a ser unas baterías como las que estamos acostumbrados a ver a día de hoy. Ni siquiera podemos realizar fácilmente un adaptador para hacer funcionar el equipo con pilas corrientes como en el caso del DP-5V. Se trata de baterías húmedas con tamaño, voltaje y conexiones totalmente diferentes a lo que podamos tener a mano en casa. No solo eso, sino que además de las distintas unidades de batería que llegaron con el aparato, la más moderna es de 1987, y las más antiguas… ¡de 1968! Todos sabemos que la batería es el elemento que antes suele empezar a fallar en portátiles, teléfonos y demás aparatos modernos… ¿será posible hacer uso de las baterías originales, que tienen como mínimo casi 25 años de antigüedad?

Las baterías húmedas han de rellenarse con electrolito, una disolución de elementos químicos en agua destilada que conjuntamente con las placas metálicas hacen posible la acumulación de carga eléctrica (por eso también se llama a las baterías acumuladores). Las baterías llegaron completamente secas y vacías y con pinta de llevar así mucho mucho tiempo y, en cualquier caso, es peligroso (y muy posiblemente prohibido) enviarlas rellenas: el electrolito es altamente corrosivo, cualquier fuga puede hacer un bonito estropicio en todo lo que está alrededor. Estas baterías no están selladas herméticamente sino que tienen aberturas hechas precisamente para poder rellenar el electrolito cuando este se pierde o se degrada. Unos tornillos y juntas de goma hacen de tapón.

Cargador ЗУ-3

Cargador ЗУ-3. Un cacharro en toda regla.

Acompañando a la radio venía también un cargador ZU-3 (ЗУ-3) que (se suponía) era el adecuado para las baterías incluidas en el pack. Incluso secas pude comprobar que tenían un pequeño voltaje residual lo que daba una primera esperanza de recuperación. Después probé a conectarlas al cargador aún estando vacías; tras unas horas, el multímetro ya medía unos 2,4 voltios aproximadamente, que es el voltaje nominal de los acumuladores. Pude incluso hacer un primer test de encendido de la radio, que fue positivo pero lógicamente en pocos segundos o minutos la carga de las baterías descendía bruscamente y nada más se podía hacer con ella.

Como he comentado antes, en Internet puedes encontrar casi de todo, y mucho más sobre una afición con tanta solera como es la del radioaficionado. No es difícil encontrar, dentro de esta vasta temática, subgrupos especializados en: radios antiguas, radios militares, y en la mezcla de ambas cosas. De hecho, encontré el documento que me detalla la fórmula exacta del electrolito necesario para los modelos de baterías a mi disposición en la página de la Vintage and Military Amateur Radio Society (Sociedad de Aficionados a las Radios Militares y Antiguas). Vamos, que ni hecho a propósito 🙂

204gr KOH + 20gr LiOH + 750ml H2O

El documento en cuestión da detalles sobre cómo hacer la disolución, precauciones a tomar, construcción de un circuito para hacer funcionar una radio similar a la nuestra con la fuente de alimentación de un PC, e incluso detalla cómo construir un cargador casero: ¿qué más se puede pedir? Una vez conseguidos tanto el Hidróxido de Potasio como el de Litio, siguiendo las instrucciones fabriqué un litro de electrolito, rellené las baterías con cuidado (en todo este proceso hay que utilizar gafas, mascarilla y guantes de protección y un lugar despejado y ventilado), y puse a cargar los acumuladores en el ZU-3 durante unas 8 horas aproximadamente.

Aparte del material de protección, necesité un vaso medidor para saber el volumen de agua; una balanza digital con precisión de un gramo; un bote de plástico grueso con tapa para recoger y almacenar el líquido; una cucharilla de plástico para manipular los químicos; un embudo pequeño; y un cazo y removedor de acero inoxidable. En todos los casos utilicé elementos de andar por casa que puedes encontrar en la cocina o en la ferretería cercana. Posiblemente la precisión obtenida no es la misma que si utilizamos instrumentos de laboratorio pero en principio tampoco es necesario y la idea es no gastarse más dinero del imprescindible… quizás sí hay que tener un poco de cuidado con el vaso medidor, ya que la exactitud de los típicos de cocina (con medidas para agua, arroz, azúcar etc.) deja bastante que desear.

Material necesario

Nada ilegal está sucediendo aquí. En serio.

Los elementos químicos los conseguí en una droguería especializada. El hidróxido de potasio o potasa caústica es bastante común y barato ya que se usa por ejemplo para la fabricación de jabones; el hidróxido de litio en cambio no es ni lo uno ni lo otro, y tuve que pedirlo por encargo, pero es opcional: sirve para mejorar el rendimiento pero se puede obviar. Una vez tenemos todo el material preparado, el objetivo es obtener una disolución de 1,16 g/ml de densidad. Según las instrucciones lo podemos conseguir mezclando 204 g de potasa en 750 ml de agua destilada, si contamos con el compuesto de litio añadimos 20 gramos, y por último agregamos más agua hasta completar un litro en volumen. Siempre se deben añadir los químicos al agua, y no al revés, y además hacerlo poco a poco. De otra manera la reacción puede ser violenta y repentina y salpicar por todas partes, algo que no queremos que suceda. Se debe añadir y remover la potasa poco a poco. El agua y el recipiente se irán calentando por efecto de la reacción química, y pueden llegar a quemar. Por supuesto, evitar en todo momento inhalar vapores y entrar en contacto con el líquido especialmente en las mucosas (para eso tenemos guantes, mascarilla, gafas, y ropa protectora) ya que son tóxicos. De ingerir el líquido, ¡ya ni hablamos!

En fin, se trata de tomar unas precauciones normales y tener cuidado, pero tampoco hay que tener miedo. No es que la reacción produzca vapores en abundancia que nos puedan envenenar, ni que vaya a explotar… simplemente, llevar mascarilla y no estar con la nariz metida encima de la mezcla mientras la estamos haciendo. No ponerse a oler los productos químicos ni cogerlos con la mano… No andar jugando, vaya. Yo recomiendo no hacerlo en la cocina o en un lugar lleno de cosas o aparatos eléctricos, usar recipientes estables, de base plana y ¡no reutilizarlos después para cocinar u otros menesteres! Aunque los lavemos bien, no me atrevería a afirmar que sea seguro.

Esta parte del proceso es prácticamente igual a la de la fabricación de jabón: para más detalles y recomendaciones útiles, buscad información en Google sobre cómo hacer jabón en frío.

Ahora ya tenemos el electrolito listo. Con cuidado y la ayuda del embudo, vamos vertiendo el líquido poco a poco a través de la abertura correspondiente. Cada batería tiene dos, ya que en realidad es la unión de dos baterías de 1,2V individuales, soldadas y conectadas en serie. El líquido debe cubrir completamente las placas internas que se pueden ver por el agujero, pero no se debe llenar hasta el tope. Recomiendo dejar que el líquido empape bien antes de comenzar la carga, y antes de hacerlo quitar los tapones de los respiraderos si los hemos vuelto a colocar… ojo, ¡esto es importante! Es muy habitual que, debido al proceso electroquímico, el líquido aumente de volumen y se desborde. Si dejamos el tapón puesto la presión hará que acabe saliendo por las juntas de los bornes y se podría estropear todo el conjunto. Por el mismo motivo es conveniente colocar las baterías en algún recipiente de plástico duro, para que no dañe la mesa o cualquier otro elemento si hay un derrame. En caso de que al perder líquido la parte superior de las placas internas del acumulador quede expuesta, será necesario añadir más hasta cubrirla.

A pesar del tiempo y el dinero invertidos en conseguir el electrolito, al principio los resultados no fueron muy alentadores. Conseguí aumentar el tiempo de funcionamiento de la radio, sí, pero solamente a 45 minutos o una hora… suficiente para intentar captar alguna señal o para hacer pruebas con otro transmisor de Banda Ciudadana y comprobar las capacidades de la R-109M… pero nada más. No lo suficiente para hacer una salida campestre o intentar una comunicación a larga distancia con un amigo. Tras ese tiempo, la aguja del voltímetro caía inexorablemente por debajo de la marca de 4 voltios y medio y la calidad de la recepción se veía inmediatamente afectada, hasta no escuchar ni siquiera la estática de fondo. La duración normal de estas baterías en buenas condiciones es de unas 12 a 17 horas aproximadamente.

Una pequeña gran decepción… ¿habría mezclado correctamente el electrolito? En más de una ocasión alguna salpicadura cayó en la mesa, o entré en contacto accidentalmente al limpiar el líquido rebosado sin guantes… y no me pareció ni mucho menos tan corrosivo como yo hubiese esperado (ojo, no digo que no sea peligroso o que no haya que tener cuidado… no deja de ser un producto tóxico) así que a lo mejor lo he hecho demasiado “flojo” ¿Sería en cambio problema del cargador? La potencia de salida señalada por el amperímetro al poner a cargar las baterías es mucho menor que la recomendada para estas baterías (4 amperios durante 6 horas), de hecho, tras mucho buscar acabé encontrando una copia del manual original del ZU-3 en formato DjVU y con paciencia y traductor de Google en ristre pude comprobar que este cargador está pensado para uso con otras baterías muy diferentes a las que utiliza la R-109M.

O, quizás es simplemente que no se puede esperar que unas baterías que tienen 30 o 40 años de antigüedad puedan funcionar siquiera a una fracción significativa de su rendimiento original…

El tema del cargador me tenía bastante mosqueado, llegué a dejar las baterías cargando durante dos días seguidos ininterrumpidamente sin obtener ninguna mejora. Supongo que si entendiera más de estas cosas me habría dado cuenta enseguida, pero la única manera de comprobarlo era conseguir un cargador con las características requeridas, o fabricarlo directamente siguiendo las indicaciones del documento hallado en internet.

Carga de las baterías con una fuente de alimentación regulable

Así, sí

La solución me vino dada gracias a la radio Yaesu FT-747 que me habían prestado… o más bien a su fuente de alimentación, un armatoste pesado como un muerto y más grande que la propia radio, pero con una importante característica: ser regulable, lo que viene a significar que se puede ajustar tanto el voltaje como el amperaje de salida. ¡Genial! pude poner a cargar las baterías suministrándolas la potencia de 4 amperios recomendada, durante unas 8 horas. ¡Y funciona! En la primera prueba, la radio se ha mantenido encendida (de momento sin transmisión, solamente recepción) durante unas 10 horas seguidas y la aguja del voltímetro aún se mantenía bien dentro de la zona de funcionamiento.

Ahora ya estoy preparado para usar mi viejo cacharro comunista por el ancho mundo… ¡quién sabe los extraños contactos que se podrán hacer con él! Es cuestión de salir, y averiguarlo 🙂 Mientras tanto, y después de tanto hablar de radios resuena esto en mi cabeza como despedida:

¡A disfrutar!

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RECURSOS

Publicado 2 diciembre, 2011 por bravido en Coleccionismo

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15 Respuestas a “R-109M (Р-109м): una radio de campaña soviética

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  2. Hola. Yo tambien soy aficionado a las radios Sovieticas. Tengo un R-109d entre otras cosas. Si quieres saber como sacar mas rendimiento a las baterias de tu R-109m, dame un toque.

  3. Pingback: Radios de campaña estadounidenses AN/PRC-8, 9 y 10 « La cachimba

  4. los conosi y pesan demasiado pero son indetrictibles rusos al fin jejejejeje

  5. hola amigo soy veterano de guerra de nicaragua años 80 yo cague en mis espalda un R-105 y en realidad son muy buenos resistente a todo clima el único problema era la fuga de asido de las baterías eso los causo muchas cicatriz
    en la espalda….saludes.

    • Gracias por tu comentario José. Es verdaderamente interesante conocer la opinión de alguien que ha utilizado estas radios en la vida real, en combate. Siempre me he preguntado cómo se realizaría el mantenimiento y recarga de las baterías durante una campaña… dan bastante trabajo y efectivamente, el líquido se derrama con mucha facilidad. Tenía que ser bien duro ir cargando con ella…

      Saludos!

  6. Hola se puede conectar la radio r 105 M a una fuente de alimentacion
    y que voltaje nesesita
    pedro

    • Hola Pedro.

      No puedes conectar la radio directamente a una fuente de alimentación ya que la radio necesita dos voltajes simétricos de +2,5 y -2,5 voltios; pero sí que puedes a través de un circuito muy sencillo como el que puedes ver aquí:

      http://www.greenradio.de/e_schalt.htm

      Es muy sencillo de hacer incluso con poca experiencia en electrónica y como ves, se alimenta con 5 voltios con lo que es fácil encontrar una fuente de alimentación que te sirva… eso sí, que sea un poco buena y potente, no un cargador de teléfono móvil cutre 🙂 Según el manual el consumo de la radio es de 0,85 A en recepción, 1,85 A en transmisión y hasta 2,2 A en retransmisión o control remoto. Así que yo buscaría una fuente que dé por lo menos 3 Amperios para tener margen. Yo uso una similar a esta:

      http://www.ebay.com/itm/5V-4A-AC-DC-Power-Supply-Replacement-Adapter-with-2-1mm-x-5-5mm-Tip-Center-/220960385060

      Espero que te sirva la información!

  7. hola tambien cargue el 105 ,en la guerra de nicaragua es pesado,lo molesto es su antena que mucho se te atasca en la selva,aunque sea de gonses te da problemas,tiene un buen alcalce,varias veces me comunique desde el bariador asta cosiguina aproximadamente 150 kilometros esto no pasaba todas las veces y ay frecuencias para distintas comunicaciones son buenos deceara tener uno en mi casa los extraño

    • Gracias Óscar, muy interesante tu comentario! Siempre es un gusto conocer testimonios de primera mano sobre estos aparatos, recuerdas alguna otra equipación que utilizaste en Nicaragua y sobre la que quieras comentar algo?

      Saludos!

  8. Pingback: R-109M (Р-109м) Soviet Field Radio | La cachimba

  9. He comprado un R-105 en un rastrillo, sin baterías , hay alguna dirección que pueda comprarle las baterías? Gracias

    • ¡Hola Fernando!

      La verdad es que es un poco complicado encontrar este tipo de baterías, es más, yo también estoy buscando porque las que tengo ya no están en buen estado, son bastante complicadas de mantener.

      Algunas tiendas de militaria que conozco (Army Radio Sales o Solidery.eu) tenían hace tiempo pero parece ser que se les han agotado. Quizás puedas escribirles preguntando, por si acaso…

      En eBay quizás encuentras alguna pero no es habitual. Hay páginas similares a eBay en Ucrania (OLX.ua) y Rusia (Avito.ru) donde vas a encontrar sin duda, pero ya tienes que manejarte en cirílico y con el idioma, y la verdad es que no es nada fácil llegar a un acuerdo. Tienes que buscar por НКП-24М o НКП-20.

      La forma más sencilla de hacer funcionar la radio al final, es construir un sencillo circuito de alimentación como el que se describe aquí, en la Fig1. de la primera página:

      http://www.vmarsmanuals.co.uk/newsletter_articles/r107_power.pdf

      Permite hacer funcionar la radio con una fuente de alimentación de 5 voltios, muy comunes, aunque se necesita una que proporcione un amperaje decente (el típico cargador de móvil de < 1A no creo que sirva). Yo me he fabricado uno y funciona muy bien, y es muy sencillo de construir.

      ¡Suerte!, y si encuentras un sitio donde las vendan… no olvides decírmelo, que yo también quiero unas 😉

      • Hola muy buenas ….a llegado a mis manos una emisora completa con 4 baterías r-105M.y me la quiero quitar a un precio razonable puedo mandar foto por correo …un saludo

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