Radios de campaña estadounidenses AN/PRC-8, 9 y 10   4 comments

Si en una entrada anterior vimos un ejemplo de tecnología de comunicaciones soviética de la época de la guerra fría, ahora es tiempo de probar su contrapartida americana: la familia de transceptores AN/PRC-8, 9 y 10.

Al igual que las R-105, R-108 y R-109 rusas, se trata de radios portátiles para su uso a nivel de pelotón, superheterodino de modulación FM y con una potencia de salida de aproximadamente 1 watio (depende del modelo). Puede apreciarse que son características muy similares. Las PRC son un poco más antiguas que la serie M rusa vista en la entrada anterior, que ya incorpora algunos transistores; pero comparables en cuanto a componentes a sus precursores de la serie D.

Set AN/PRC-9 con antena corta, comunicador y arnés.

Set AN/PRC-9 con antena corta, comunicador y arnés.

Esta serie de radios entró en servicio en 1951, pocos años después del final de la Segunda Guerra Mundial. Y su tecnología refleja su época, con componentes totalmente analógicos y profusión de tubos de vacío hasta un total de 16. Personalmente, me parece una maravilla ver las tripas de uno de estos cacharros, sobre todo acostumbrados como estamos a los cada vez más diminutas y apretadas placas impresas. Y lo más impresionante de todo es ver cómo, tras suministrarles la energía de forma adecuada (como veremos más adelante), salen funcionando como si no hubiesen pasado casi 60 años desde que fueron construidas.

No obstante, para la fecha de su entrada en servicio los transistores ya estaban asomando por la puerta. Por supuesto, era tecnología

Soldado survietnamita usando una PRC-10.

Soldado survietnamita usando una PRC-10.

de vanguardia de manera que a los tubos de vacío aún les queda mucho recorrido; pero los militares ya tenían en mente los beneficios de los transistores y enseguida encargaron el desarrollo de nuevas radios de campaña basados en ellos. De manera que mientras la familia del PRC-10 comenzaba a desplegarse en el terreno y a convertirse en el estándar del ejército americano, la semilla de la nueva generación ya estaba plantada, y germinaría en la forma de la legendaria PRC-25, el primer transceptor de estado sólido. De él, todo un general llegó a decir que fue nada menos que “el elemento sencillo tácticamente más importante de la guerra del Vietnam”. Pero eso, es otra historia.

Mientras tanto la PRC-10 y compañía viven su época dorada durante los años 50, pasando por la guerra de Corea, hasta mediados de los años 60 cuando son sustituidas como se ha dicho por la siguiente generación en plena guerra de Vietnam. Estos modelos se ganan por tanto sus galones en combate, algo que, perteneciendo al ejército americano, no resulta especialmente difícil.

Seguirán sin embargo en activo muchos años más en ejércitos de otros miembros de la OTAN, ya sea como excedentes del ejército americano o como clones fabricados bajo licencia por contratistas alemanes, franceses, suecos y de otros países.

El nombre de esta serie de radios tiene su significado. AN son las siglas de Army, Navy e indica que se destinan al ejército de tierra y a la marina. PRC por su parte, es la abreviatura de Portable Radio Communication (comunicación portátil por radio).

Las distintas numeraciones indican los diferentes rango de frecuencia de cada modelo, de manera similar a lo que ocurre con sus contrapartidas soviéticas de la serie R-10X. Y también en este caso, cada rango está asignado una rama distinta del ejército. Pero a diferencia de los rusos sin embargo, los americanos al definir estas bandas de frecuencia decidieron que hubiese un cierto solape entre ellas:

  • PRC-8, entre 20 y 27.9 MHZ para las unidades mecanizadas.
  • PRC-9, entre 27 y 38.9MHz para las unidades de artillería.
  • PRC-10, entre 38 y 54.9 MHz para la infantería.

Así que es posible la comunicación entre equipos de radio PRC-8  y PRC-9, y también entre PRC-9 y PRC-10 usando los extremos comunes de los rangos de frecuencia. Y, ¡no solo eso! Como he comentado anteriormente, las características de estos equipos son tan similares a los de las R-10X rusas que es posible la comunicación entre ellas, al usar el mismo tipo de modulación. Por ejemplo, la PRC-9  coincide en parte con los rangos de la R-109; la R-105 puede comunicarse en ciertas frecuencias tanto con la PRC-9 como con la PRC-10; etc. Las pruebas que he realizado en este sentido han sido totalmente satisfactorias, con una calidad de comunicación notable.

Interior de una AN/PRC-9 americana de 1955 (vista posterior)

Interior de una AN/PRC-9 americana de 1955 (vista posterior)

Interior de una AN/PRC-9 americana de 1955 (vista anterior)

Interior de una AN/PRC-9 americana de 1955 (vista anterior)

Controles y operación

Las PRC-8/9/10 tiene todos los controles situados en el panel superior.

Panel de control de una PRC-9.

Panel de control de una PRC-9.

Esquema de controles de una PRC-8/9/10.

Esquema de controles de una PRC-8/9/10.

En la parte derecha se encuentra en conector del auricular o comunicador (AUDIO), el interruptor de puesta en marcha (POWER), y los controles reguladores de volumen (VOL) y squelch (SQUELCH).

  • El interruptor POWER cuenta tiene 4 posibles posiciones: OFF para apagado, REMOTE para operar el equipo de forma remota (ver manual), ON para la operación normal; y CAL & DIAL LITE que se usa para iluminar el dial, y también para realizar la calibración del sintonizador.
  • Estas radios permiten regular tanto el volumen como el squelch (supresor de ruido de fondo), a diferencia de las radios R-10X que no cuentan con estas características.

En la parte central se encuentras los controles de sintonización: visor del dial, mando de sintonización (TUNING), bloqueo del dial (DIAL LOCK) para mantener fija una frecuencia y evitar mover el dial accidentalmente; mando de ajuste del puntero del dial (POINTER ADJUST), que se utiliza durante el procedimiento de calibración para ajustar correctamente las frecuencias del dial; y la tapa de la bombilla del dial (LITE CAP), que no es un control pero que al desenroscarla permite cambiar fácilmente la misma por una de repuesto si es necesario.

Por último, en la parte izquierda se encuentran los conectores de las distintas antenas: antena corta (SHORT ANT), larga (LONG ANT) y auxiliar (AUX ANT).

La operación básica es bastante sencilla. Los controles de volumen y squelch deben situarse a cero antes de colocar el interruptor POWER en posición ON. Después, es conveniente dejar la radio así durante unos minutos, para que se calienten las placas de los tubos. Sobre todo si la radio está recién adquirida y es la primera vez que la encendemos, en ese caso conviene dejarla encendida durante al menos 15 minutos, o incluso un par de horas, para poner los componentes en marcha y asegurarnos de que todo funciona o, al menos, provocar el fallo de aquellos que estén en peores condiciones y sustituirlos lo antes posible.

Una vez hecho esto, ya podemos usar el equipo. En primer lugar, sintonizar hasta la frecuencia deseada. Después aumentamos el volumen hasta el nivel que nos resulte conveniente, y se debería escuchar el siseo de la estática por el auricular. Podemos probar también el squelch, moviendo el mando hasta que el siseo deje de escucharse (se escuchará también un click proveniente del relé electromecánico interno). Para transmitir hay que apretar el pulsador del auricular, dejará de escucharse el ruido de fondo y podremos hablar. Lógicamente, aquí la mejor manera de comprobar que todo funciona como debe es tener otra radio en el extremo de la comunicación.

Baterías

La dificultad inmediata a la hora de hacer funcionar una de estas radios es la de la batería, por dos motivos. El primero es que las baterías originales, denominadas BA-279/U, ya no se fabrican (como era de esperar) y además son secas, con lo cual ni siquiera podemos encontrar ejemplares antiguos de ellas que sigan funcionando.  Las baterías secas se ven afectadas por la corrosión y degradación química con el paso del tiempo, hasta quedar inutilizables. Más aún teniendo en cuenta que hablamos de material de mediados del siglo pasado. Si hoy en día encuentras una de estas, puede estar bien como objeto de  colección original para muestra, pero no va a servir para nada más.

De hecho el BA-279/U era de usar y tirar, ni siquiera era recargable. El tipo de baterías es una de las diferencias interesantes entre estas radios americanas y las soviéticas del tipo R-109. Los rusos optaron por utilizar baterías húmedas con electrolito, recargables.   Esta aproximación al problema de la alimentación hace que el mantenimiento sea mucho más engorroso: el electrolito es corrosivo y tóxico, debe manejarse con cuidado, se derrama y deja restos, hay que cambiarlo cada cierto tiempo, hay que tener un cargador adecuado a mano… pero las baterías son reutilizables con el consiguiente ahorro en material. Gracias a eso,  a día de hoy es posible hacer funcionar uno de estos equipos con baterías originales de una fecha tan lejana como 1968 en mi caso, aunque no sea a su completa capacidad.

La opción americana por otro lado es mucho más cómoda, sencillamente cuando se agota una batería se tira y se pone otra. Solo es necesario contar con baterías de repuesto disponibles.

Escudo EEUU

Escudo de la URSSEs tentador ver aquí una analogía de la diferencia entre los modelos de economía de mercado estadounidense, y el estatal y planificado de la URSS. Al no tener el incentivo del consumo y de la inversión privada para la obtención de un beneficio, en la Unión Soviética la tendencia sería diseñar todos los aparatos y bienes de consumo en general de manera que durasen el máximo tiempo posible, al igual que sus componentes y accesorios como serían en este caso, las baterías. La contrapartida, al menos en teoría, es que la innovación tecnológica se ve reducida por la falta de competitividad.

En EEUU por otro lado la producción de los bienes de consumo está en manos de la iniciativa privada, incluso en el caso del ejército donde un abanico de contratistas privados fabrican toda su equipamiento, desde ropa a portaaviones: el famoso complejo militar-industrial. Así, es posible encontrar unidades AN/PRC hechas por distintos fabricantes, funcionalmente idénticas pero con sus pequeñas diferencias, e igualmente ocurre con sus accesorios y con todo tipo de dispositivos encargados por el gobierno y el ejército. Para estos contratistas privados el interés principal es poder vender el máximo número de bienes a sus clientes, y de repuestos y reemplazos. De forma que la idea de baterías de un solo uso es mucho más atractiva para el fabricante.

No obstante, no hay que perder de vista que al estar hablando de aparatos militares, las especificaciones son mucho más rigurosas y tienen más importancia los aspectos prácticos y de uso en condiciones reales, que los intereses de los proveedores privados. Y es aventurado extrapolar una conclusión acerca de los motivos de la decisión de usar un tipo de baterías en cada caso, a partir de un único caso particular. Pero es interesante pensar sobre ello 🙂 y, en todo caso, está claro que las presiones y tendencias hacia fabricar cosas más o menos duraderas, son diferentes en ambos tipos de mercado.

Disgresiones aparte, la falta de repuestos para la batería original no es el único problema que encontraremos a la hora de hacer funcionar una de estas PRC. Al fin y al cabo, cualquier batería moderna que suministre el voltaje necesario y que tenga un tamaño adecuado debería servirnos… pero no es así, porque las BA-279/U tienen no uno, sino cuatro voltajes diferentes de salida, para los diferentes circuitos internos de la radio. En realidad, la batería original se trata de un pack de varios conjuntos de pilas de distinto tipo en un mismo paquete, cada conjunto proporcionando un voltaje distinto: 1,5V, 6V, 67,5V y 135V. Parece complicado encontrar cualquier batería moderna que cumpla estos requisitos…

Afortunadamente, hay varias posibles soluciones a este problema, aunque pueden ser algo complicadas, caras o ambas cosas.

La primera de ellas es hacer una réplica casera de la batería original, esto es, tomar unas cuantas pilas del tipo adecuado, colocarlas en serie hasta obtener cada uno de los voltajes necesarios; meter todo ello en un contenedor de las dimensiones correctas, y pergeñar el conector hembra de 8 pines al que se enchufa la radio (también es posible conseguir la pieza). Desconozco el tiempo de autonomía que puede llegar a alcanzarse con una solución de este tipo pero probablemente sea una forma rápida de probar que la radio funciona, a falta de otras alternativas.

Una de ellas es conseguir un AM-598/U, que es la fuente de alimentación diseñada para usar estas radios en vehículos. Funciona con un a tensión única de entrada de 24 voltios, con lo cual nos facilita usarlo con cualquier batería moderna u otra fuente similar que proporcione ese voltaje de corriente continua. Deja de ser posible llevar la radio a la espalda, pero sí en un coche por ejemplo.

Otra opción interesante es construir uno mismo un circuito que, partiendo de una batería de un voltaje cualquiera, nos proporcione las tensiones de salida que necesita el aparato. Si eres un manitas y tienes buenos conocimientos de electrónica analógica, puedes diseñar uno o bien construir uno basado en un diseño existente. Esta fue la opción que intenté en primer lugar tras adquirir las radios, pero debo admitir que no he sido capaz de hacer funcionar el circuito. Bien es verdad que no tengo experiencia previa en estos temas, así que puede haber muchas razones por las que no me funcione; especialmente la parte relativa a la fabricación del transformador, tema que ya de por sí es complicado, no está explicada en mucho detalle. Aún así es un proyecto interesante especialmente si se cuenta con conocimientos para poder resolver  problemas de diseño o de construcción del circuito.

BA-511 A con baterías modernas

BA-511 A con baterías modernas

Finalmente, está la opción de conseguir una fuente de alimentación ya hecha, que sea totalmente portátil, esto es, que quepa en el compartimento de la batería. Bien sea moderna (hay al menos un vendedor en eBay que en ocasiones tiene a la venta) o algo más antigua como una BA-511-A.

El ejército francés usó durante bastante tiempo estos modelos PRC de radio de campaña, hasta fechas tan cercanas como los años 80 del siglo pasado. Ellos se encontraron con exactamente el mismo problema acerca de las baterías y, posiblemente, la idea de replicar las originales les pareció poco óptima. De forma que fabricaron un transformador que encajase en el compartimento inferior y que les permitiese usar alguna de sus propias baterías: las PS-41 de 15 voltios. El BA-511-A encaja 4 de ellas, en dos grupos de 30V en paralelo.  Una vez más nos encontramos con que al igual que las BA-279/U originales, estas PS-41 francesas

Conjunto BA-511 A: carcasa, transformador y baterías con adaptadores caseros.

Conjunto BA-511 A: carcasa, transformador y baterías con adaptadores caseros.

tampoco existen ya (o al menos son muy difíciles de conseguir) pero da igual porque al fin y al cabo, sirve cualquier batería o combinación de baterías que nos proporcionen entre 24 y 30 VDC, pudiendo utilizar baterías recargables de todo tipo como las de las alarmas antirrobo.

El espacio disponible para las baterías en esta fuente es limitado, sin embargo si se prescinde de la carcasa metálica ganamos mucho sitio para colocar unas más grandes y de mayor capacidad. No obstante yo he encontrado en tiendas de electrónica baterías de 12V de un tamaño muy ajustado que con unos sencillos adaptadores caseros se pueden usar junto con el BA-511-A en su forma original.

Accesorios

Para un uso efectivo de la radio es necesario una serie de accesorios. Para su uso en campaña el conjunto mínimo sería:

  • El comunicador o teléfono H-33/PT. Hay muchas variantes de este modelo con una letra distintiva tras el número: H-33E/PT, H-33C/PT, etcétera. Todos llevan un conector U-77/U al extremo del cable, y pueden utilizarse con otras modelos de radio además de estos.
  • Antena corta AT-272A/PRC.  Esta antena es la que se usa normalmente al transportar el equipo en campaña y se compone de un conjunto de secciones metálicas semejantes a la cinta métrica, de manera que es flexible.
  • Base de antena AT-272A/PRC: es la sección flexible (goose neck) que se conecta por un lado directamente a la radio, y por otro a la antena corta. Mediante un muelle puede doblarse y orientarse en cualquier dirección, de manera que es posible reducir el perfil visible del operador. ¡Algo muy útil ya que los operadores son un objetivo muy apetecible para el enemigo!
  • Antena larga AT-271/PRC: esta es una antena de más envergadura para uso estacionario, proporcionando un mayor alcance. Se compone de siete secciones metálicas tubulares huecas, de diámetro decreciente, que encajan unas con otras hasta alcanzar una longitud total de 2 metros con 88 centímetros. Un cable de acero o una cuerda, según versiones, unida a un muelle, mantiene el conjunto unido. Para evitar el desgaste excesivo del cable, la antena se despliega empezando por la base y se recoge empezando el desensamblaje por el extremo superior.
  • Base de antena AB-129/PR para la antena larga. Al igual que con la antena corta, la  AT-271/PRC se encaja en la radio a través de una sección adicional tubular en este caso de metal sólido, no flexible. Con esta base la longitud total de la antena larga es de 3,09 metros.
  • Bolsa para accesorios CW-216/PR: bolsa de tela para el transporte de todos estos elementos.
  • Arnés ST-102/PR. Soporte para llevar la radio a la espalda, en conjunción con los correajes M-1943 y el cinturón de combate. En ocasiones el arnés incluye el correaje adicional y en otras no, así que conviene fijarse a la hora de adquirir uno si pretendemos transportar la radio en campo abierto.
Conjunto de accesorios básico.

Conjunto de accesorios básico.

Documentación

Hay mucha documentación disponible en internet sobre este tipo de radios, tanto artículos y fotografías, como manuales originales. El correspondiente a estas radios es el TM 11-612 Department of the Army Technical Manual donde se detallan las instrucciones de operación, de mantenimiento, lista de componentes y esquemas de circuitos.

Otros documentos relacionados son el TM 11-4065 y el TM 11-5820-292-20, más centrados en las tareas de mantenimiento y reparación de los sets.

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Publicado 5 noviembre, 2012 por bravido en Coleccionismo

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4 Respuestas a “Radios de campaña estadounidenses AN/PRC-8, 9 y 10

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  1. Pingback: Fuente de alimentación para radio portátil PRC-6/6 | La cachimba

  2. Muchas gracias por el trabajo, me ha encantado. Tengo una emisora Philips de los 50-60 “PORTAFONE funcionando en 82.5mhz. Pero no tengo el esquema. Conoces esta emisora?
    Un saludo. Joaquín

    • Hola, gracias! 🙂

      No, no me suena de nada… Tampoco me aparece haciendo una búsqueda rápida en Google, lo más parecido sería esto:

      http://www.radiomuseum.org/r/philmore_portaphone_tc_90.html

      Pero es otra marca y otra frecuencia (va por banda ciudadana), aunque más o menos de la época que comentas.

      ¿Tienes alguna foto del aparato?

      Saludos!

      • Hola, gracias por tu enterés,

        Aquí tienes unas fotos y como te decía, en la emisora solo pone Portafone y fabricado por PHILIPS IBERICA.

        Tiene una potencia de 250mW y una sensibilidad de 0.8uV aprox. Se alimenta con 10 pilas R6. Tiene un canal a Cuarzo Recepción de doble conversión en FM.

        Y eso es todo. Un saludo, Joaquín.

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